Descripción

En el presente libro, Carlos Barber y Carlos Clúa nos hablan del liderazgo inspiracional como una fuerza para la construcción de instituciones y proyectos sociales. Muestran la cara humana y conciliadora del poder; un poder que se preocupa de su legitimidad e inclusión. El liderazgo se presenta como una forma en que se busca, consolida y ejerce el poder, pero también como una forma en que se desarrollan las capacidades personales para influir en la construcción de instituciones y normas.

Howard Gardner define al líder como la persona que influye acusadamente sobre las conductas, pensamientos o sentimientos de sus congéneres, mediante la palabra y el ejemplo personal. Son individuos que construyen historias competitivas, cautivadoras y eficaces. Desde la perspectiva de la psicología evolutiva, el liderazgo y el seguimiento son parte de una empresa cognitiva que ocurre “dentro de la mente” de las personas que viven una cultura y que presupone su capacidad para crear, entender, contrastar, valorar y elegir historias para guiar la conducta.

Esta perspectiva es importante, ya que enmarca la preocupación de nuestros autores por el liderazgo inspirador. Gardner encuentra el liderazgo en lo más profundo de nues­tra herencia primate, que se caracteriza por sus claras relaciones de dominación y su propensión a imitar, pero también en la socialización temprana en que aprendemos el sentido del yo y de la pertenencia a un grupo.

Desde la infancia atesoramos historias que prefiguran las relaciones de igualdad y de liderazgo, y emprendemos el largo proceso para desarrollar la inteligencia personal y la adquisición de pericias y disciplinas. Todo esto define la propensión al liderazgo y la afi­nidad con historias y formas de actuación, que determinan cómo y a quién se está dis­puesto a seguir.